CLAUDE CAHUN: SESIÓN 4. SURREALISMO (Y) QUEER
- [Espai 4]
Tomando como punto de partida la vinculación de Cahun con el surrealismo, esta sesión explora lo que podría denominarse “surrealismo queer” a partir de las películas de Steven Arnold. Fotógrafo y cineasta, Arnold creó, en sus películas de principios de los años setenta, mundos salvajes, extravagantes y psicodélicos, en los que los actores desdibujaban las fronteras del género. Artista protegido e influenciado por Salvador Dalí (que invitó a los actores de la película a la inauguración de su museo en Figueras), sus obras comparten con Cahun el uso de la mascarada y la subversión de identidades de género empleando recursos marcadamente surrealistas. A su vez, la figura de Arnold enlaza el surrealismo con el trabajo de reconocidos artistas contemporáneos como Mike Kelley y Ryan Trecartin. Propuesta de James Boaden y conducida por él mismo, esta sesión hilvana meticulosamente múltiples referencias, materiales y marcos temporales.
Comisariado y presentación de James Boaden
Películas:
Steven Arnold, The Liberation of Mannique Mecanique (1967,15 min, VOS) y Luminous Procuress (1971, 74 min, VOS)
Jueves 19 de enero de 2012
19 h: Proyección de The Liberation of Mannique Mecanique
19:15 h: Presentación a cargo de James Boaden
19.45 h: Proyección Luminous Procuress
The Liberation of Mannique Mecanique
Basada libremente enla película de Hollywood Venus era mujer de 1940, el film muestra el despertar de un maniquí como ser vivo, perdido en un torbellino de perlas, telas y reflejos. Una actualización del mito de Pigmalión en los años setenta que, como las fotografías de Claude Cahun, usa máscaras y prótesis para crear seres híbridos.
Luminous Procuress
La película más larga de Arnold invita al espectador a hacer un viaje con dos hombres jóvenes a través de lugares extraños y eróticos, un viaje hacia una mayor libertad sexual. Como viajeros en un sueño, se encuentran con varias figuras vestidas con trajes exóticos, incluyendo a miembros del conocido grupo drag de San Francisco The Cockettes, que se llenaban las barbas de purpurina y mezclaban los ideales femeninos y masculinos de belleza. Salvador Dalí la consideró “el trabajo de un genio” y organizó una proyección en el Hotel St. Regis de Nueva York. La exuberancia visual de la película está en tensión permanente con la banda sonora electrónica del compositor americano Warner Jepson.


